Niños inseguros

Psicología Infantil: Niños inseguros

Es frecuente observar en los niños momentos o situaciones en las que se muestran inseguros o dubitativos; esta actitud es habitual que se manifieste ante cambios de etapas vitales, de curso o ciclo académico, o ante la llegada de un nuevo hermano por ejemplo, esto es, cuando los recursos necesarios para afrontar una situación varían o se endurecen.

Sin embargo, ¿cuándo se puede considerar que esta inseguridad ya no está justificada y puede constituir un problema?

Existen varios indicadores que tanto padres como profesionales del ámbito educativo y académico pueden detectar para actuar con la mayor celeridad posible; entre ellos es posible destacar:

* Mantenimiento prolongado del malestar generado por una nueva situación o cambio, más allá del fin de la misma.

* Malestar y sufrimiento excesivo o incluso sensación de bloqueo ante los cambios.

* Evitación de la realización de nuevas actividades o nuevos retos.

* Dificultad marcada para la toma de decisiones.

* Baja tolerancia a la frustración, la crítica o la equivocación.

* Dificultad para relacionarse con otros.

Pero, si tales marcadores son detectados, ¿cómo es preciso actuar?

Desde el ámbito familiar, fundamental para el adecuado y óptimo desarrollo de la autoestima sana y la seguridad en uno mismo, es necesario mantener:

* Una actitud cariñosa y positiva,

* que refuerce y alabe tanto los logros del niño como su esfuerzo,

* aceptando y potenciando sus cualidades,

* manteniendo a la vez una posición de escucha que permita al menor no sentirse juzgado cuando comete errores, combinada con una posición firme que establezca normas y límites claros desde que el niño es pequeño.

* Es preferible ayudarle a cambiar las conductas o comportamientos negativos ofreciéndole alternativas positivas de actuación, para que él mismo elija la que considere más adecuada, que regañarle.

* Además, como fuente de modelado, los padres se han de mostrar igualmente a sus hijos como modelos seguros y firmes de actuación y en la toma de decisiones.

* Del mismo modo, es importante ofrecerle un lugar importante en la estructura familiar, así como asignarle responsabilidades.

Desde el ámbito académico, fuente de autoestima muy importante especialmente en la etapa de educación primaria, es necesaria la colaboración y contacto habitual con la familia, así como el refuerzo del esfuerzo en el rendimiento y éxito curricular junto con la búsqueda de alternativas para subsanar los errores, los cuales han de ser transmitidos igualmente desde una perspectiva positiva y de aprendizaje y no desde el castigo.

Aida Mañero Ocarranza

Psicóloga Infantil Sanitaria

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