¿Los niños se estresan?. Belén Pozo Muñoz

Hoy en día vivimos en una sociedad en la que la competencia y la información son la base de la misma. Apuntamos a nuestros hijos al mayor número de clases extraescolares para que aprendan todo lo posible. Pero ¿qué pasa si tardan en hablar? ¿si les cuesta más aprender a leer?. Se suele acudir a pediatras o tutores y se consulta si estas dificultades es necesario tratarlas o no. Estos en ocasiones suelen recomendar a los padres que dejen pasar tiempo, que ya madurarán, y que no introduzcan más actividades a sus hijos en la agenda porque estarán estresados. Pero ¿qué es más importante para ellos? ¿podrán madurar por sí mismos? ¿mientras estos niños maduran el resto de niños dejan de madurar para esperar a los anteriores?.

 

En ocasiones se intenta arropar en exceso a los niños, lo que hace que elaboren esquemas cognitivos sobre un mundo fácil y con ausencia de problemas, en el que todo se les soluciona. ¿Cómo van a ser estos niños cuando empiecen su primer trabajo? ¿qué van a hacer cuando tengan que enfrentarse a un problema?.

La infancia es la edad idónea para el aprendizaje, para la adquisición de conocimientos. Un retroceso en los mismos, indica que algún área en su cerebro no se está desarrollando bien o algún acontecimiento de su vida le está alterando a nivel emocional. La no acción en el mismo puede llevar a que desarrolle de manera más lenta, pero no hay que olvidar que el resto de niños sigue avanzando, y un retraso no tratado puede desembocar en una problemática mayor. Todo ello es necesario que sea avaluado y revisado por profesionales en la materia, psicólogos infantiles, los cuales determinarán el grado de alteración del niño así como la necesidad o no de recibir un apoyo.

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