Posibles reacciones infantiles ante una separación. Aida Mañero Ocarranza

En la sociedad actual en la que vivimos, en la que la separación y el divorcio son algo real y relativamente frecuente, es necesario tener en cuenta y conocer las posibles reacciones de los niños ante dicho fenómeno, cuando lo vivencian en primera persona a través de la ruptura de sus padres.

Así pues, son numerosas y muy variadas las posibles reacciones que pueden aparecer en los niños cuando se enteran de que sus papás se van a separar.

 A continuación se enumeran algunas de estas reacciones:

 –       Tristeza: Esta es una de las reacciones emocionales principales que manifiestan los niños y niñas cuando sus padres se separan y lo hacen a través del llanto frecuente. Ésta reacción se debe principalmente a la añoranza de la familia tal y como él la ha comprendido y vivido hasta ese instante.

 –       Miedo: Esta manifestación es, junto con la anterior, la más frecuente de observar ante un divorcio parental. La naturaleza y características de los miedos que puedan aparecer, vendrán más determinadas por la edad del niño y su momento evolutivo y se suelen manifestar a través del llanto, inquietud e inseguridad y rechazo ante la separación de él mismo y uno de los padres.

 –       Enfado y frustración: Esta emoción suele aparecer como rechazo de la situación actual que el niño vive, ante la cual siente que no puede hacer nada por cambiarla y para combatirla. Este enfado puede ser manifestado a través de conductas disruptivas con los padres y en el colegio o rabietas.

 –       Culpa: Algunos niños consideran y sienten que si se hubieran portado mejor, si hubieran estudiado más o si no hubieran enfadado a papá o mamá esto no hubiera ocurrido, así aparece en ellos la culpabilidad por lo ocurrido. Todo esto es en gran parte derivado de la característica creencia infantil relacionada con el egocentrismo. Del mismo modo, igual que piensan que son responsables de la ruptura también consideran que podrán logar la reconciliación.

 –       Regresiones a etapas anteriores ya superadas: En el caso de los niños que vuelven a fases ya superadas es habitual encontrar manifestaciones del tipo volverse a hacer pis por la noche, chuparse el dedo, presentar rabietas o volver a hablar como si se fuera más pequeño de lo que en realidad se es.

 –       Alteraciones en el sueño y la alimentación: En lo relativo al sueño es frecuente que aparezca insomnio, resistencia a la hora de irse a la cama, pesadillas, negativa ante la idea de dormir solo… Por su parte, en cuanto a la alimentación es posible encontrar alteraciones relacionadas con el incremento o disminución del apetito.

 –       Problemas escolares: También es habitual que, ante la separación de los padres, aparezcan alteraciones en el rendimiento académico las cuales se traducen en una bajada de las calificaciones, falta de motivación y apatía y alteraciones en la atención y la concentración.

 Vistas las reacciones más frecuentes que es posible encontrar en un niño cuando sus padres se separan, ahora es necesario aclarar y destacar que ante las mismas es de suma importancia que los progenitores permitan a sus hijos expresarlas, de un modo adaptativo, y no forzarles a guardarlas como habitualmente se plantea con todo este espectro de emociones negativas. Es necesario que se les permita hablar de cómo se sienten para escucharles, que se sientan ellos mismos escuchados y para poder aclarar dudas o malentendidos que tengan y les estén provocando malestar. Es muy importante el acudir a un profesional para que este cambio o situación sea encauzada de la mejor manera posible.

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