¿Afecta la crisis en los niños? Elisa Vaca López

En nuestro gabinete un alto porcentaje de niños independientemente del problema por el que acuden, están preocupados por la crisis económica y la situación en casa, tanto si el padre ha perdido el trabajo como sí no.

En los casos en los que el padre o la madre han perdido su trabajo, el niño se suele mostrar con un alto grado de preocupaciones, con ansiedad y cierto nerviosismo, esto se agrava aún más, en el caso donde la situación laboral de ambos es mala. Sentimientos de ansiedad y desesperanza conviven en el día a día.

En las familias donde la crisis no ha producido cambios en el entorno laboral de los padres,  el niño también puede estar preocupado, los medios de comunicación, la situación de otros compañeros de clase y lo que oyen en el día a día les genera una elevada ansiedad ante un posible futuro incierto. En este caso podemos hablar de ansiedad  anticipatoria, miedo a una posible situación futura sobre su bienestar y el de los demás.

A continuación enumeramos algunos de los síntomas visibles más visibles en los niños:

– Inquietud motora

– Conductas disruptivas

– Irascibilidad

– Dificultades para concentrarse en los estudios

-Bajada del rendimiento académico

-Dificultades para dormir

-Enfados injustificados

-Disminución de la capacidad de disfrute

Todos ellos síntomas, que de continuar en tres meses debe consultarse con un psicológo infantil.

 ¿Se debe comunicar al niño la situación por la que se está pasando?

No es necesario dar detalles de la situación, y en los casos en los que se pueda evitar es mejor mantenerlos al margen, más cuando el niño es de corta edad.

 ¿En el caso de decirse, cómo lo debemos hacerlo?

 Se le explicará que no debe preocuparse y que él no puede hacer nada para cambiar la situación, que ya los padres están haciendo todo lo que pueden y que saldrán de la situación. Debe de transmitirse un mensaje claro, sin demasiadas explicaciones, con una voz firme y que de seguridad, en ningún caso se debe llorar ni dramatizar. Ha de quedar claro que es un problema de los padres y no de los niños. En el caso de tener algún recorte por problemas económicos, se le dirá que es algo temporal.

 El bienestar y la salud mental de los niños, una prioridad en tiempo de crisis.

 

 

Esta entrada fue publicada en Uncategorized y etiquetada , , , , . Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *