La situación de la comida en muchas ocasiones supone para el ambiente familiar un centro de conflictos y discusiones.
La comida, como el sueño es un nuevo aprendizaje, el niño no sabe cómo debe comportarse en esta situación por lo que irá probando diversas opciones, será el éxito que consiga de estas el que determine que cierta conducta se instaure o no.
Es muy importante hacer siempre lo mismo antes del momento de comer. Para el niño todas las conductas que llevamos a cabo antes de comenzar a comer le sirven para ir reparándose y le avisan de lo que va a venir a continuación. Una consigna que no hay que olvidar nunca ante cualquier situación o conducta es que cada niño es diferente, por lo que no podemos esperar que sea de determinada manera, sino que dentro de su manera de ser deberemos encauzarle y enseñarle, reforzando los pequeños avances y evitando criticar y etiquetar al niño con adjetivos, sino que le mostraremos que está haciendo y qué esperamos de él.
Como pautas generales podemos llevar a cabo:
- Evitar que la hora de la comida se convierta en una lucha. Si esto ocurre el niño según se acerque la hora de comer, empezará a comportarse mal, porque quiere evitar la situación.
- Sino quiere algo no obligarle en el primer momento a la fuerza. La preferencia o disgusto por determinada comida se aprende durante la infancia, si introducimos poco a poco todos los sabores favoreceremos que no rechacen cierta comida. Si con el paso del tiempo sigue negándose inroducírselo mediante el juego y premios. Evitar los castigos y la “fuerza”.
- Evitar mostrar ansiedad ante el hecho de que sus hijos no coman, eso lo perciben los niños y a veces lo usan como modo de llamar la atención
- Comer siempre a la misma hora, podemos ponerle una alarma para que lo anticipe así evitaremos que se niegue a ir. Al principio cuando suene la alarma sino va a la cocina iremos a la habitación y le diremos que contaremos de 5 a 0 para atrás para que vaya, le premiaremos si lo hace y le quitaremos un privilegio si se niega. Según pase el tiempo contaremos de 3 hacia atrás y así sucesivamente hasta que no tengamos que contar.
- Que el niño participe de forma divertida en la preparación, por ejemplo ser el encargado de llevar las servilletas
- Nos sentaremos siempre en el mismo lugar en la mesa.
- Evitaremos poner la televisión
- No hablar de cuánto o cómo come durante la comida
Los cambios en la comida en los niños, pueden estar reflejando una preocupación o sentimiento de tristeza. Por ello, ante un problema mantenido en el tiempo se debe consultar a un profesional.